Tiger Woods y la hipócrita sociedad americana
Me ponen enfermo los dope-shows, esos que cantaba Marilyn Manson, esos shows para imbéciles que exporta América, imaginad, tienen los mejores medios para desarrollar a los mejores deportistas del mundo en muchas disciplinas, tienen instalaciones, los mejores médicos, las mejores tecnologÃas y se gastan una pasta gansa en sus productos, sus deportistas de élite que todo lo ganan y que son fiel reflejo de la potencia a la que representan.
Pero un gran deportista de éxito, multimillonario, ha de guardar las formas, y si la sociedad le permite subir hasta la cumbre es con unas condiciones, es decir, vas a ser la cabeza visible de la sociedad que queremos pintar, de lo que queremos que el mundo vea de nosotros, no la jodas. Dicho y hecho, Tiger sigue su instinto natural, tiene relaciones con algunas humanas de buen ver (vamos que no se ha ido precisamente a la granja del amor, ha sido con hembras de su misma especie) y los medios, cuales sanguijuelas chupavidas, hacen su agosto a costa de una persona, y al igual que con Kobe Briant, pasan el caso a la palestra del juicio social y veo con sorpresa como una persona, la que sea, se ve obligada a humillarse en público para expiar los pecados de la sociedad donde vive, cuando lo único que tiene que hacer es tratar el tema con su mujer.
Yo no juzgo a Tiger Woods, me da igual lo que haga, lo que no me gusta es ese uso de las vidas privadas por parte de la más que criticada y parodiada sociedad americana, que lejos de cambiar, sigue generando valores deleznables.
Más artÃculos en ProStars.es:
 Insisto en que no creo que sea tan difÃcil que nos reunamos a media tarde, ya tirando a noc ...
Si es que estas actuaciones asà a pelo, sin trampa ni cartón, no se ven todos los dÃas. A ta ...
Aquà tenemos un interesante tráiler palomitero donde lo que más llama la atención no es el t ...
Un trailer con muchos efectos especiales y un incombustible Nicholas Cage que sigue en forma ...
Stargate Universe se incorpora a la franquicia Stargate para suerte de aquellos verdaderos ...




Pobre Tiger… vÃctima de una imagen que tantos suculentos contratos le brindó.
Que yo sepa ser el mejor golfista del mundo no es incompatible con ser el mayor GOLFo…